Universidad Católica, dueño del fútbol chileno en 2018

El 2 de diciembre de 2018 fue otra fecha para guardar en lo más alto de la memoria cruzada: Universidad Católica venció 2-1 a Deportes Temuco en el Estadio Germán Becker y se coronó campeón del Torneo Nacional, sumando una nueva estrella al palmarés.


Ambiente cargado de ilusión

Llegada la última fecha, La Franja viajó al sur con el respaldo de su gente. El estadio, las calles de Temuco, la expectativa: todo indicaba que era un momento especial. La distancia en la tabla dejaba en claro que dependía de sí misma para llevarse el título.


Partido decisivo con emoción

El encuentro arrancó difícil. Temuco abrió el marcador desde el punto de penal, complicando el plan cruzado y encendiendo los nervios. Además, una lesión de Ignacio Saavedra dejó al equipo con cambios inesperados. Pero el equipo supo sobreponerse. Jaime Carreño, ingresando como reemplazo, conectó un remate potente que igualó el partido y devolvió la calma. En el complemento, Andrés Vilches con un cabezazo estableció el 2-1 definitivo, y con eso explotó la alegría cruzada.


Una campaña de liderazgo continuado

Católica dominó buena parte del torneo bajo el mando de Beñat San José. A lo largo de las fechas demostró solidez atrás, contundencia al atacar, y personalidad para sostener la ventaja cuando aparecían los momentos complejos. Nombres como Matías Dituro, Germán Lanaro, Luciano Aued, Ignacio Saavedra, José Pedro Fuenzalida y Diego Buonanotte se destacaron como pilares de una estructura bien armada.


Despedida gloriosa para un referente

Ese campeonato también fue testigo de la despedida de Cristián Álvarez como jugador profesional. El capitán terminó su carrera con la camiseta cruzada alzando el trofeo, siendo parte fundamental del equipo, líder dentro y fuera de la cancha.


Fiesta cruzada, orgullo nacional

El pitazo final desató celebración: festejo masivo no solo en el Germán Becker, sino en plazas y ciudades de todo Chile donde hay cruzados. Fue el reconocimiento al esfuerzo, a la constancia, al no bajar los brazos. Ese título 2018 reafirmó que Católica estaba hecho para sostenerse en la cima, para ser protagonista, para escribir su historia con firmeza.