Columna de Razta

Patricio Toledo: El arquero de los 6 títulos cruzados

Figuran en su historial la Copa Polla Gol 1983, la Copa de la República 1984, el Torneo Nacional del mismo año, la Copa Chile 1991, la Copa Interamericana 1994 y la Copa Chile 1995. En 3 de los 6 torneos fue titular. Fue el mejor arquero del continente en 1991 después de un extraordinario desempeño con la camiseta de Chile en Copa América. Patricio Toledo tuvo virtudes y defectos, grandes actuaciones y de las otras, pero siempre se identificó plenamente con la franja y aquí comienza su historia.

En la Copa Polla Gol 1983, la carta principal al arco era Miguel Ángel Leyes. Patricio Toledo estuvo en el banco de suplentes durante la liguilla por el título de la competencia. En ese también equipo era suplente Juvenal Olmos, Juvenal Vargas y Gastón Cid, un muchacho de pierna fuerte que podía reemplazar a Alberto Valenzuela por izquierda o a Mardones y Daniel Silva en el mediocampo. Miguel Ángel Leyes tuvo una buena actuación, recibió sólo 2 goles en los tres partidos definitorios. Como joven portero, Patricio Toledo asimiló la experiencia de levantar una Copa.

En 1984 la situación cambia radicalmente. Patricio Toledo fue titular en la Copa de la República y en la banca estaba Leonardo Canales, que tiempo más tarde tendría grandes actuaciones en Naval de Talcahuano. Después de un desempeño impecable contra Santiago Wanderers en el 3-0 a favor de la franja, Toledo repite contra el mencionado Naval, ganamos 1-0 y el arquero sumó el segundo título en el club, apoyado en Rubén Espinoza, un lateral de gran proyección ofensiva, Oscar Lihn, un central que basaba su accionar en el temperamento, René Valenzuela, prenda de seguridad para cualquier defensa, y Pablo Yoma, utilizado como lateral izquierdo.

Como decíamos en la columna “Cuatro títulos en 5 años”, Marco Antonio Cornez observó la final entre Universidad Católica y Naval desde las tribunas, y posteriormente tendría un rol determinante en el Torneo Oficial 1984. En la definición de ese campeonato, Patricio Toledo miró el partido decisivo contra Cobresal desde la banca, tal como Daniel Silva, Juan Ramón Isasi y Juvenal Vargas, así el Pato celebró su tercera copa, pero ya llegaría el momento de su revancha.

En 1986, Marco Cornez fue enviado a préstamo por Ignacio Prieto a Palestino. Patricio Toledo fue el encargado de asumir la titularidad durante el año. Su actuación fue irregular como la de gran parte del equipo. Don Nacho Prieto hizo jugar el clásico universitario a Leopoldo Polo Vallejos, arquero que había sido contratado principalmente para entrenar a los porteros jóvenes. Vallejos, campeón con Universidad Católica en 1966, respondió a las exigencias del técnico y estuvo a su disposición en otros partidos. Aún no era el momento de Patricio Toledo, pero su anhelo de triunfar con los colores cruzados seguía intacto.

En 1987, Patricio Toledo fue enviado a préstamo a Everton. Universidad Católica salió campeón con una impresionante campaña de Marco Cornez. A fines de 1990, Cornez emigró de la franja y al año siguiente el Pato nuevamente tuvo una opción.

Tras la sanción de Roberto Rojas por el Maracanazo de 1989, Patricio Toledo estaba considerado como el mejor arquero de Chile. En 1991 brilló por sus reflejos espectaculares, elasticidad y la facilidad de colgarse del balón interceptando centros y tiros de esquina. Aunque la Roja no cumplió con el objetivo de quedarse con la Copa América disputada en casa, Toledo nos regaló una actuación fenomenal contra Paraguay y por su desempeño en el torneo fue elegido el Mejor Arquero de América. No fue todo, hasta ese momento había festejado un campeonato como titular y dos como reserva en Universidad Católica, y en la Copa Chile de ese año tuvo un rol destacado en la obtención de su cuarto trofeo.

En 1993, Universidad Católica se preparaba para la Copa Libertadores. Patricio Toledo se lesionó en un partido de la Copa Ciudad de Santiago, que finalmente ganó Sao Paulo. El titular en la máxima cita continental  fue Óscar Wirth, campeón con Universidad Católica en el Ascenso 1975, y Toledo debió observar desde la banca esa histórica campaña.

Al año siguiente, Patricio Toledo retomó la titularidad y se convirtió en el primer arquero de Universidad Católica en levantar un trofeo internacional. Nada pudo hacer en la derrota contra Saprissa en Costa Rica por 3-1, pero en el partido de vuelta ofreció seguridad al arco justo cuando más se le necesitaba. Mientras sus compañeros estaban exhaustos por el esfuerzo prodigado en la cancha, el Pato, apenas exigido por los ticos durante los 90 minutos y el alargue, comenzaba su quinta vuelta olímpica acompañado de un centenar de hinchas.

Nelson Tapia cumplió una gran actuación en el 4-1 de Universidad Católica sobre Universidad de Chile por Copa Libertadores 1995. Por su parte, Patricio Toledo vivió uno de sus partidos más memorables contra Colo-Colo en el Torneo Oficial 1995. Los cruzados vencimos 2-1 y fue en ese juego donde Marcelo Barticciotto no celebró su gol. Entusiasmado con el desempeño de Patricio Toledo, Manuel Pellegrini decidió que Toledo fuera titular en la revancha con River Plate en el verdadero Monumental.  El Partido de Pato fue pésimo. Estuvo mal en las salidas y regaló un gol a Enzo Francescoli. Si comparas esa actuación con la definición de la Liguilla Pre-Libertadores 1992, donde fue figura indiscutida ante Universidad de Chile, comprenderás que muchos de los riesgos asumidos fueron los mismos, con resultados totalmente opuestos. Toledo era un arquero que jugaba al límite y dependía de su inspiración.

En la final de la Copa Chile 1995, Patricio Toledo fue suplente de Nelson Tapia, pero su participación en la banca bastó para que sumara el sexto título. Su carrera en la franja llegaba al tramo final. En 1997, cuando defendía la camiseta de Deportes Temuco, prometió matarse jugando contra Colo-Colo en beneficio de Universidad Católica. Perdieron 1-0, pero la actuación del arquero compensó en gran parte la debilidad de su equipo.

Roberto Rojas siempre lo vislumbró como su sucesor y admiraba su capacidad para salir a cortar, la mayor debilidad del arquero subcampeón de Copa América 1987. Al margen de los motivos que provocaron su salida del club, los cuales pueden atribuirse simplemente al criterio futbolístico o personal de quienes tomaron la decisión, Patricio Toledo estuvo presente en 6 vueltas olímpicas con la franja, una apuesta muy alta para cualquier jugador que pretenda superarlo.

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  • Soy cruzado desde pequeño y siempre vida la imagen del pato era mi mentor de llegar a jugar como el una lesión me.lo impidió pero siempre fue mi ídolo grande Patricio Toledo siempre en mi sangre cruzada y vi tu grandes logros junto a católica