Católica establece metas y fija plazos
CDUCATOLICA | 13 mar. 2010
La dirigencia cruzada evaluará en mayo si renueva sus vínculos con Damián Díaz, David Henríquez, Waldo Ponce y Leonel Mena. Y la permanencia del “Fantasma” se determinará por la actuación en la Libertadores y la clasificación a la Copa Sudamericana.
La modificación que vivió el fútbol chileno tras el terremoto del 27 de febrero -y que significó el cambio del sistema de campeonatos de 2010- obligará a los clubes a hacer recambios no menores. El principal tiene que ver con los contratos que están vigentes hasta el 9 de mayo -fecha en que expiraba el fenecido Torneo de Apertura- y que a varios clubes les significará ahora hablar de renovaciones -o de ceses- en plena disputa de la primera rueda del campeonato.
Universidad Católica es uno de los clubes que más problemas tiene en ese sentido, porque cuatro de sus valores -Damián Díaz, David Henríquez, Waldo Ponce y Leonel Mena- están justamente en esa situación.
¿Qué hacer en sus casos? En la UC, contrariamente a la posición de otros clubes y de la propia ANFP, que en el último consejo de presidentes planteó que la solución generalizada podría ser prolongar esos contratos hasta el término de la primera rueda del torneo, o sea, hasta después del Mundial -moción que será discutida en el próximo consejo- la postura es respetar los acuerdos tal cual están, como reconoció ayer el gerente general de Cruzados SADP, Felipe Achondo. “Nuestra idea es que se respeten los acuerdos ya suscritos, porque así se puede establecer entre mayo y julio -cuando el torneo no se esté disputando- un período para conversar con los jugadores sobre sus renovaciones, si es que viene al caso. Obviamente, en lo que sí estamos de acuerdo es que debe existir una modificación de las bases para que se permita que un jugador pueda cambiar de club nacional. Es decir, que pueda actuar por dos equipos en un mismo torneo”, señaló Achondo.
La postura dirigencial es apoyada por los mismos afectados. El argentino Damián Díaz señaló que “mi contrato con la UC es por 10 meses y debe respetarse. La Católica tiene una opción de compra por mi pase y debe decidir si la hace efectiva o no. Sea como sea, yo antes del Mundial quiero saber si me quedo aquí, si vuelvo a Boca o si estaré en otro club”.
El mismo criterio usó David Henríquez para hablar de su caso. “Mi contrato termina en mayo y, si la UC o yo no deseamos renovarlo, no puedo esperar hasta julio para hablar con otro club”, dijo.
Los procesos
Pero en la UC no sólo están preocupados de los plazos. También las metas están delineadas y ellas influirán en la continuidad no sólo de los jugadores, sino que también del DT Marco Antonio Figueroa.
Si bien el “Fantasma” tiene contrato hasta diciembre de este año, Felipe Achondo reconoció que su permanencia “depende obviamente de las evaluaciones que se harán. Nosotros creemos que ellas se deben hacer al culminar los procesos y, en este caso, al no haber término de torneo a mitad de año, se fija ahora la clasificación a la Copa Sudamericana como el gran objetivo, obviamente en conjunto con el rendimiento que se alcance paralelamente en la Copa Libertadores”.
El 30 de mayo, Boca Juniors debe informar si compra el 50 por ciento del pase de Gary Medel a la UC. El mismo día los cruzados deben decidir la compra del ciento por ciento del pase de Damián Díaz.
Fuente. El Mercurio
Sección: Prensa

