El aguante
CDUCATOLICA | 12 feb. 2012
Una piedra golpea al portero Argüello en el costado. Una decena de “hinchas” de Universidad Católica saltan con su camiseta al viento subidos arriba de la reja de la “Mario Lepe”. Cristián Álvarez, el capitán de la UC, muy enojado, le pide que se bajen, que los dejen jugar, que lo único que logran es poner en riesgo la localía que tanto nos ha costado ganar y darles más espacio a los bolivianos para demorar el juego.
Por Negro
Cientos de hinchas de la UC les gritan que se bajen entre muchas otras cosas, y ante esto, uno de ellos se da vuelta, se golpea el pecho, muestra su “trapo” y enarbola algo así como “esto es aguante, esto es pasión por la Católica”.
No hay bombo, pero hay fuegos artificiales. No hay lienzos, pero hay bengalas. No hay papel picado, pero hay piedras. Cada partido hay más delincuentes subidos en las rejas, “macheteando” en la entrada, haciendo de las suyas. Y cada fin de semana también, se ven menos familias. Y pasa inadvertido, ¿Nos estaremos acostumbrando?. Ojalá que no, porque esto señores, esto no es “parte del espectáculo”, esto no es fútbol.
El problema es profundo, porque todo eso que hacen llamar “la familia del fútbol” está involucrada: dirigentes permisivos, autoridades preocupadas de vanalidades. ¿O ahora me van a decir que lo que le importa al señor De la Maza son los partidos de alta convocatoria porque es ahí, donde se ve arriesgada la seguridad de sus vecinos?. Por Dios, ayer habían más de 12.000 personas en San Carlos y en la galería Sur no se veía ningún Carabinero. Y es una verdadera lástima tener que necesitar a estos hombres de verde para mantener la normalidad en un partido de fútbol.
La palabra “aguante” está manoseada en exceso. El que tiene más aguante no es el que se sube arriba de la reja para que todos lo vean como “alienta”, tampoco es el que sale “corretiando” a los de la contra por los callejones para darles una paliza. Un tatuaje no aumenta tu aguante, y aunque crean lo contrario, tampoco lo hace ir más veces al estadio, tener más viajes, y todas esas cosas de las que se jactan algunos. La palabra “aguante” viene de aguantar: “sostener, sustentar, no dejar caer”. No dejemos caer la esencia del fútbol, el espectáculo deportivo, la familia, el aliento constante de la hinchada, y todos los valores que este deporte conlleva: compañerismo, lealtad, coraje, pasión, honestidad.
Tenemos que tener el aguante para enfrentar este tipo de cosas, de hacernos responsables como hinchas de frenar este tipo de comportamientos, de hacernos responsables como dirigentes de dejar de una vez de apoyar a estos núcleos de delincuentes que se hacen llamar “barras bravas”, de hacernos responsables como periodistas y comunicadores y denunciar con todas sus letras este tipo de comportamiento, sin temor. De hacernos responsables como autoridades y poner mano dura a la delincuencia en los estadios. Eduquemos con nuestro comportamiento, hagamos sentir nuestra voz.
El Club Deportivo Universidad Católica es grande por su historia, por las hazañas de sus ídolos, por esas diez estrellas que nos iluminan, por todos esos deportistas anónimos que se matan día a día por defender los colores de la franja. Y también es grande, es gigante, por su gente, esas generaciones que han crecido defendiendo el azul y el blanco, por el abuelo que sigue llegando Domingo a Domingo a la “Alberto Fouillioux” con sus nietos, por esa familia que no se pierde partido de la UC y llega a ocupar su puesto en la “Ignacio Prieto”, por ese grupo de amigos que espera toda la semana para volver a saltar en el tablón de siempre de su galería, la “Mario Lepe”. Sigamos haciendo de nuestro club, un club cada día más grande, no dejemos que un puñado de imbéciles nos roben el fútbol. No dejemos que un par de delincuentes manchen la historia de la gloriosa Universidad Católica.
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Sección: Remate Cruzado

